TRABAJO EN RELACIÓN A LA LECTURA “EL CEREBRO ADICTO”
El
presente escrito tiene como objetivo expresar cuales son las principales causas
y consecuencias del consumo de drogas. Guerrero
(2013) explica que actualmente las adicciones son consideradas una enfermedad
más que un problema de fuerza de voluntad. Es por eso que primero de manera
breve me gustaría describir algunas concepciones históricas sobre las
adicciones y compartir una definición actual de adicción. Posteriormente pretendo
desmembrar el tema con breves puntuaciones sobre los motivos de uso y las
consecuencias del consumo de las drogas más comunes. De esta forma, podremos
concluir con algunas recomendaciones para tratar este tipo de
enfermedades.
Si
nos remontamos a la época clásica encontramos que “adicto” era considerado en
la Roma antigua aquel individuo que había contraído tantas deudas que no podía
pagarlas y por lo tanto, debía ofrecerse como esclavo de aquella persona a la
que debía (Verona, Pastor, Barbosa, Macías, Maniega, Rami & Cañizares 2003, p. 361). Por lo tanto, el adicto para
los romanos era una persona que gastaba más de lo que podía pagar, propiamente
una persona con serios problemas de voluntad.
Herodoto, padre de la historia,
realiza el primer registro escrito que se tiene sobre la cannabis, sin embargo el uso de las drogas era utilizado más remotamente en rituales religiosos, donde se
utilizaban opio, marihuana y alcohol (Lourenço, A. 2008). Es por esto que no se puede decir que las
drogas sean un problema de nuestros tiempos, actualmente la Real Academia
Española (2001) define al alcoholismo como “enfermedad ocasionada por el abuso
habitual y compulsivo de bebidas alcohólicas, que puede ser aguda, como la
embriaguez, o crónica. Esta última produce trastornos graves y suele transmitir
por herencia otras enfermedades, especialmente del sistema nervioso” (s/p), y a
la adicción se encuentra definida por el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NSDUH,
por sus siglas en inglés) (2009) como “una
enfermedad compleja que se puede tratar y que afecta el funcionamiento del
cerebro y el comportamiento” (s/p).
Las
drogas tienen la cualidad de poder alterar determinadas zonas del cerebro y
obstaculizar el buen desempeño de ciertos componentes cerebrales interfiriendo
en algunos procesos importantes para el buen funcionamiento del cuerpo y de la
mente. Estas alteraciones llegan a tal grado que la persona que consume la
droga poco a poco, o de forma inmediata dependiendo de la droga y por la modificación
de la estructura cerebral se va haciendo dependiente al consumo de ésta, o sea
que su cuerpo comienza a estar en estado alterado si no consume y vuelve al
equilibrio cuando ingiere la sustancia que le generó la adicción (Guerrero, 2013).
El
NSDUH (2014) menciona tres elementos del sistema nervioso central que son afectados
por el consumo de drogas: el tallo cerebral que tiene funciones vitales como la
frecuencia cardiaca, la respiración y el
sueño; la corteza cerebral frontal que es el centro del pensamiento y
nos permite planificar, resolver problemas y tomar decisiones; el sistema límbico,
que vincula varias estructuras que controlan y regulan nuestra capacidad de
sentir placer, nos motiva a repetir comportamientos que son fundamentales para
nuestra experiencia y es responsable de la percepción y de otras emociones. Es por
esto que cada droga provoca diferentes efectos en las actitudes y conducta del
adicto, pues las reacciones dependen de la zona cerebral que altere cada una.
Otra
a de las principales consecuencias para el sistema nervioso central es el desequilibrio
en los neurotransmisores. Los neurotransmisores son sustancias químicas que
favorecen la comunicación entre las neuronas (Guerrero, 2013). Gracias a esta
comunicación entre neuronas los seres humanos podemos realizar todas las
actividades que realizamos; por ejemplo, justo ahora sus neuronas se comunican
entre sí la información que recibe del texto que lee para poder realizar los
pequeños movimientos oculares, manuales
y sobre todo la comprensión y codificación del lenguaje.
Osio
(2007) expresa en su artículo sobre la dopamina que ésta es uno de los
principales neurotransmisores que se ve afectado en pacientes que consumen
drogas, dicha sustancia cubre funciones importantes en el movimiento, la
memoria, los sistemas de recompensa, el comportamiento, la cognición, la
atención, el sueño, el humor y el aprendizaje; pero es importante aclarar que
uno de las estructuras involucradas en los sistemas de recompensa es el núcleo
acumbens, muy estudiado por los científicos pero como otras estructuras
cerebrales aún se tiene mucho que descubrir sobre sus procesos funcionales.
Para
ilustrar un poco más la importancia que tiene este pequeño núcleo en el sistema
nervioso y sus implicaciones conductuales se relata el experimento real de Olds
y Miner detallado por Linden (2011) en el primer capítulo de su libro, la brújula
del placer, en dicho experimento se conectaron electrodos al núcleo acumbens de
una rata, de manera que cada vez que se acercaba a determinada esquina de la
caja en que se encontraba recibía una descarga en esta zona, descubrieron que después
de unas descargas la rata continuaba volviendo a esa esquina, incluso después de
haberse quedado dormida en otra esquina, al despertar seguía volviendo a la
esquina; posterior a este experimento se realizaron otros más de implicaciones
mayores en los que las ratas preferían realizar la conducta que les provocaba
las descargas a realizar otras funciones vitales como comer, dormir o
cohabitar. Las conclusiones sobre los efectos de las drogas y en especial sobre
aquellas que afectan los sistemas de recompensa cerebrales se dejan a consideración
del lector.
Para
concluir se expresan de manera sintética 6 recomendaciones para tratar y/o las adicciones:
1. Abstinencia.
2. Acompañamiento de un profeional
3. Terapia conductual
4. Reforzamiento sistemático
5. Terapia de estímulo motivacional
6. Terapia familiar
Sin duda las recomendaciones para curar las adicciones son convenientes pero la actitud más efectiva contra ellas es según Guerrero (2013) la prevención.
REFLEXION FINAL
El tema me causó un particular
interés ya que la neuropsicología es un área del conocimiento que me provoca
mucha atracción, reafirme conceptos neurológicos y conocí mucho sobre drogas y
adicciones. Considero que el ser humano no puede separar los diferentes ámbitos
de que está compuesto, por esta razón todos los conflictos que surjan en
determinada área de la persona, afectarán al resto de las áreas, no somos seres
fragmentados. En éste caso los hábitos, la historia psíquica y el aparato
neurológico tienen una especial relación en el individuo, siendo dependientes
uno del otro.
Para empezar a escribir leí el artículo,
busqué información adicional, traté de ordenar mis ideas, elabore la estructura
del trabajo y elegí las ideas principales, para posteriormente desarrollar cada
una de ellas y ejemplificarlas de la mejor manera posible.
REFERENCIAS
Guerrero, V. (2013). El cerebro adicto. Recuperado el 20 de
noviembre de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto
Linden, D. (2011). La
brújula del placer. Barcelona: Paidós.
Lourenço, a. (2008). HISTORIA INTERNACIONAL DE LA DROGA.
Recuperado el 24 de noviembre de 2015 de: http://encod.org/info/HISTORIA-INTERNACIONAL-DE-LA-DROGA.html
National Institute on Drug Abuse. (2009). DrugFacts: Enfoques
de tratamiento para la drogadicción. Recuperado el 24 de noviembre de 2015 de: http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/drugfacts/enfoques-de-tratamiento-para-la-drogadiccion
National Institute on Drug Abuse. (2014). DrugFacts: Las
drogas, el cerebro y el acompañamiento: la ciencia de la adicción. Recuperado
el 24 de noviembre de 2015 de: http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/drugfacts/enfoques-de-tratamiento-para-la-drogadiccion
Osio, M. (2007). Dopamina, adicciones y felicidad.
Recuperado el 24 de noviembre de 2015 de: https://lamedicinaholistica.wordpress.com/2007/11/12/dopamina-adicciones-y-felicidad/
Real Academia Española. (2001). Diccionario de la
lengua española (22.aed.). Recuperado el 24 de noviembre de 2015 de: http://www.rae.es/rae.html
Verona, J. Pastor, F. Barbosa, M. Macías, J. Maniega, L.
Rami, S. & Cañizares, A. (2003). Neurobiología de la adicción a las drogas
de abuso. Recuperado el 20 de noviembre de 2015 de: http://www.neurologia.com/pdf/web/3604/o040361.pdf

